lunes, 13 de marzo de 2017

Amor Canalla

 ¿Qué ocurre cuando ya no sientes nada?
Dime tú, que permaneces impasible en tu lado de la cama
¿Qué ocurre cuando sabes que el amor se cuela por la rendija del sumidero?
Y dejas correr el agua.
No lo evitas, ni lo tapas.
"Son etapas", dice uno.
"Todo acaba" ella exclama.
Y vuelves la cara.
Ya no luchas.
Él se calla.
Tal vez era el resultado,
de una muerte anunciada.
Puede que ahora ya no haya tiempo,
nadie le pone ganas,
para salvar una relación que no avanza.
¿Qué le ocurre a esta generación que dice amar a su manera?
Pero no se arropa, no anhela despertar unidos cada amanecer, ni disfraza las madrugadas con cenas románticas.
No hay mejores, ni peores. Es otra mentalidad. Es sentirse autosuficiente y no necesitar una media naranja.
Sexo salvaje. Reprimir las ansias.
El instinto animal y volver a casa sin ataduras.
Es probar varios sabores, hasta llegar con el que valora tu salsa. 
Y si sigue siendo dulce, continuas con las risas, y la vida, sin agobiarse por nada. 
Pero si la cosa se pone amarga, no hay misterio, cada uno por su lado y a empezar de nuevo. 
Tal vez insensibles sea la palabra.
Tal vez no quiera entenderlo nunca.
No me considero de la generación canalla.
By Miriam Giménez Porcel.


martes, 7 de marzo de 2017

Me autoimpuse unas normas.
No llamarte.
No escribirte.
No suplicarte. Ni recordarte.
No desearte.
No vigilar tus pasos, para encontrarte.
Así casualmente, como algo improbable.
Construí unas barreras, para no saltarlas.
No fustigarme.
No mencionarte en mis conversaciones.
No centrarme en tus pasiones.
Me autoexigí tiempo.
Me escribí mensajes.
A cada paso.
En el espejo.
En los cajones y en los estantes.
Creé un universo.
Para acabar reconociendo que
no sé odiarte.
Simplemente lo incumplí todo.
No conseguí olvidarte.
No paré de llorar hasta hastiarme.
Acabé componiendo canciones,
con mis propios mensajes.
Sobre ti. Sobre mi. Sobre todo cuanto me contaste.
Las mentiras y verdades.
La esperanza que me dabas tras los besos,
las caricias entregadas,
de unos cuerpos con demasiadas ganas,
de no soltarnos,
de sudarnos mucho,
de carcajadas regaladas,
de mirarnos a los ojos y,
de quedarme callada.
Enterré dulces y amargos recuerdos.
No es recomendable.
Los desenterré al instante.
Me autoimpuse ser honesta.
No culparte.
Ser adulta.
Pero aun así, soy incapaz de no soñarte.💗
By Miriam Giménez Porcel. Para:  http://elpoderdelasletras.com/




martes, 28 de febrero de 2017

Máscaras de carnaval

Nadie viene a rescatarte con su capa de superman.
Muchos falsos, no sinceros, qué irreal.
No te escondas si tú callas,
si lo sabes, 
eres culpable como el que más.
Nadie miente y nadie dice la verdad.
Demasiados enmascarados, en carnaval.
Es el tiempo el que maneja las maneras. 
El que envía las señales, el que dicta lo real.
Nadie dijo que tu príncipe sería ese inmortal que idealizabas en tu diario.
No explicaron, que te podías equivocar.
Nadie sabe quién es en realidad.
El que juzga tus acciones, 
el que controla con radar, 
tus pasos, tus ropas, tu ademán.
Aquel que consigue crear,
una dependencia emocional.
Ese es el único disfrazado, 
el que trata de ocultar tras una sonrisa,
con mentiras,
lo que es en realidad.
Un  portazo y la princesa y su sapo vuelven a gritar. 
Ella se defiende, él se alza más.
Ella trata de entenderlo, 
él se hace respetar, 
a base de unos golpes, que jamás se borrarán.
Nadie debe ser juzgado, 
hasta que levanta una mano y entonces, 
pasa a ser un malnacido además.
No merece más menciones. 
No merece que camines a su lado. 
Nadie merece que le roben su voluntad. 
Si soñabas con princesas con varitas, 
con la magia del amor. 
Baja al mundo, vive el sueño, 
pero abre bien los ojos 
y no te dejes manejar. 
    Se empieza con eso, se acaba con el puñal.
By Miriam Giménez Porcel, PARA: http://elpoderdelasletras.com/
Contra toda esta lacra que estamos viviendo, y que aumenta estos últimos años y es inconcebible. (Foto obtenida en la red)

lunes, 27 de febrero de 2017

Premio Liebster Award

La red es ese lugar impreciso, desconocido, como una jungla en la que te vas moviendo, cauta y, vas conociendo a personas que con cariño acojen tus letras y tus pensamientos, de manera que vas conociendo quién si y quien puede que no, y quien no seguro.
Te vas cruzando en el camino, corazones bondadosos. Personas fieles a sus principios. Escritores muy buenos, que valorando tus escritos, te hacen sentir grande porque ellos lo son aun más.
De un modo u otro, vas haciéndote hueco en esa particular junga. Y te mueves como sirena en el agua. Sintiendote muy bien.
Días atrás recibí el reconocimiento de una compañera. Por falta de tiempo no he podido anclar dicha mención en mi blog y hoy he buscado el hueco para hacerla partícipe de lo feliz que me hizo.
Una mujer que nos lee a todos y nos valora y se aprecia que nos quiere.
Y me alegró el día. Si. Porque me emocionó.
Me siento orgullosa de haber recibido de tus manos: 
 

lunes, 20 de febrero de 2017

Emotiva cancion de despedida

Con motivo de una preciosa entrevista leída este pasado domingo a un personaje famoso, más que eso, un artista, un cantante, un poeta, hoy le dedico todo lo que pienso.
A Él, que actualmente atraviesa por un momento tremendo, tan bestia como que le auguran un tanto% tan pequeño de vida, que se agarra como un campeón. Esto y mucho más de esa bella y sincera entrevista, me dió que pensar y, tal vez, como suele pasar, reflexioné sobre todo en general.
No puedo evitarlo, lo reconozco, empatizo y lloro.
Y me consuela saber que hay personas preparadas para la muerte, para saberse no eterno. Deberíamos tomar ejemplo.
Dicen que cuando esto sucede, cuando te preparas para la muerte, y no temes que llegue, es cuando más vives la vida, cuando más sonries a las cosas sencillas, cuando más distingues las tonterías y todo te resbala y ya nada importa, como antes importaba, lo que antes sucedía.
Es una verdadera putada, que tenga que ser en el umbral del dolor, en la cama de un hospital, ante un diagnóstico atroz, que nos veamos jurándonos cambiar, que deseamos vivir, y reconocemos que antes lo único que hacíamos era subsistir.
Nadie debería enfrentarse a una noticia así. A un "te vas a morir". Y aunque tal vez no te lo digan así, es lo que dicen sin decir. 
Las estadísticas, las faltas de medios, el no poder avanzar más en las investigaciones, el egoismo de confiar que en tu cuerpo no entrará, en el de otro sí, y¿ porqué el tuyo va a ser que no? Todos estamos expuestos. No esperemos a tenerlo dentro.
Difícil cuestionarse todo esto en estado puro, creyéndonos sanos, ¿Quien sabe cuando gire la rueda, en quien se detendrá?
Vamos a vivir un poco más. Vamos a retroceder en el tiempo. Y volver a recordar lo felices que fuimos de niños. Vamos a pedir perdón a quien no supimos hacerlo. Vamos a abrazarnos todos, a odiarnos un poco menos, a no cuestionarnos tanto, ni exigirnos, ni implorarnos, ni sugestionar lo que hacen otros, a parar un rato, vamos a detener el tiempo. A mirar el sol, o las nubes, chapotear bajo la lluvia, o detenerse a oler la tierra mojada. Vamos a coger flores y ¿por qué no? quedarnos dormidos en un prado, como le sucedió a él. 
Simplemente vamos a dejarnos llevar más por los pequeños detalles, los enormes momentos bonitos que nos regala el tiempo y respirar.
Sin esperar a que nos digan que tenemos una enfermedad para echar de menos todo esto.
Simplemente vamos a quejarnos menos. 
Por todas esas personas valientes que luchan a contracorriente, libres ahora, que no quieren que pensar más que en vivir, por ellos, por todos los que dejarían, porque vivir es bello, porque nadie nos explica que habrá allí donde supuestamente iremos, pero sabemos lo que tenemos aquí, únicamente no llegamos a verlo con tanto ajetreo.
"Ahora que solo me queda esperar .... a qué me llegue la hora. Abrazame por si esta fuera la última vez".....
By Miriam Giménez Porcel. Ánimo Pau. Sigue sin miedo. No pierdas la fe.

lunes, 13 de febrero de 2017

Camino del infierno

Existe un pedacito de cielo que me sigue esperando, aunque no crea merecerlo.
Confiere esa parcela mía el lugar eterno donde encontrar la calma que no conseguí en vida. 
Y si bien es cierto que a todos nos llega la hora y buscaremos la estela que nos avise, 
que nos de la ocasión de hacer una despedida digna. 
No tengo claro si deseo mi salida hacia arriba o hacia abajo. 
Si fui buena o un estropajo, que hizo cuanto quiso, nunca en vano. 
Que vivió cada segundo o malgastó cada pecado.
Nadie dijo que el infierno fuera malo.
Si lo eterno no es la vida, elijo un sitio tártaro, donde marchan los odiados, los despojos, aquellos que realmente han disfrutado.
Tal vez nadie lo admita pero creo no ser la única que buscará en la muerte lo que jamás encontró en vida.
Busca en tus demonios lo que no hallarás en esa alma limpia.
 

Te amo vida mía


Continúas paseando por mi corazón y te crees que lo haces de puntillas. Y no te enteras que lo rozas, lo acaricias, lo invades todo tú. No te piso, ni me pisas. Somos uno en la misma pista, sin bailarla, en ocasiones, pero que con una simple mirada sabes lo que quiero, sé lo que necesitas. Y cuando bailamos lo hacemos como nadie imagina. 
Te quiero, siempre, ahora y con todo lo  que nos quede. 
Y nadie lo diría, tal vez, incluso parezca que vivo en un mundo de fantasía, mi trocito de existencia, fácil, plausible, que sigue el día a día y cuando algo se tuerce, cuando parece que se esfuma esa alegría que me caracteriza, ahí está tu pregunta, correcta, exacta, necesaria, ¿qué te sucede, vida mía? y ya sonrío, pienso que cuando te lo cuente, me escucharé a mi misma, hasta sabré que es una tontería, pero lo habré soltado y morirá en el aire, y reiremos de nuevo, ante una imaginación desmedida.
Tus defectos, junto a mis manías hacen una bola, que dan risa. Porque nadie dijo que sería perfecto. Siempre he sido una rebelde ante las habladurías. Haciéndole frente a las miradas sucias.
Para el amor no se entrena. Nadie te guía. Mantienes el tipo, las ganas, luchando por lo que nadie apostaría, pero tu sí que creías.
Tal vez existan amores raros, parejas que pasean por tu lado y no lo entiendes, pero es que realmente tú no has de cuestionar lo que los demás vivan. Tú has de valorar lo que sientes. Lo que piensas, lo que debes y no debes y lo que dejas o no dejas entrar en tu vida.
Lo que realmente quieres y mantienes inerte, por cobardía. 
Hay amores en coma, o muertos en vida. Hay corazones rotos, o corazones con heridas. Hay días que esto no duele y días que se acentúa, que duele en demasía. 
Atrévete a vivir en tu propio mundo de fantasía, donde tú pones las reglas, las ganas, la fuerza por luchar por lo que confías, porque que valdrá la pena, hagas lo que hagas, dure lo que dure. Digan lo que digan.
Atrévete a decirle al oído a esa persona, te amo vida mía. Hoy es el día!!!
By Miriam Giménez Porcel. Feliz días de los enamorados!!!!!!!!!