martes, 15 de agosto de 2017

Un café muy fuerte y poco más

Un café muy fuerte y poca sal.
Un amor caliente y un quizás.
Un abrazo eterno o el retirao.
El cero ataduras. 
Sin rozar.
No hay ambigüedades. Ni maldad.
Todo cuanto haces. Así harán.
Besa lento. Suave. 
Invítala a cenar.
Ponle a todo sentimiento.
Mira siempre a los ojos. 
Puede que te impacte lo que hay detrás. 
No me miras. 
No me ves. 
No verás más allá mientras te empeñes en girar la vista y renegar.
Habla cara a cara.  
No te calles. 
Amarás.
Dos que no se miran, no se hablan, sufren mucho, callan más.
Él camina ya despacio, es cansancio.
Ella sueña con volar.
Un café muy fuerte y poco más. 
By Miriam Giménez Porcel. Para: http://elpoderdelasletras.com/

domingo, 13 de agosto de 2017

Amor a medida


Hoy estrujé mis entrañas hasta hacerlas sangrar, morir, y resucitar.
Hoy deduje que era cierto eso de sufrir de amor y resurgir.
Nada nace de la nada ni luego muere porque sí.
Ni hoy te nace un sentimiento y mañana queda muerto.
No es así.
O, tal vez, nunca fué, en otros tiempos, de nuestros abuelos.
Son los que te pueden explicar el significado de amar, si los quieres escuchar.
Esto no es lo de antes.
Esto es lo de ahora.
Guste más o guste menos.
Es así.
Muchas risas. Muchas caras hermosas. Envidias. Orgullos. Postureos.
Y probar hasta quedar el primero.
El segundo, o el tercero.
En una larga lista de amores sin sentido.
Porque tu no llamaste y yo quería hacerlo pero no debo.
Porque tu no amaste y yo medí el amor, cuando en esta generación el amor a medida ya no existe.
Instantaneas de alegría, alcanzar la altura en algo que no perdura,
ser grande, en algo efímero, deslumbrar, brillar y caer de nuevo.
En un vacío de poder.
En un mirar alrededor y volver a renacer.
En pretender ser por fuera, lo que no queremos que se vea por dentro.
Hoy estrujé mis entrañas hasta hacerlas entender, que seguiré diciendo te quiero.
Seguiré dando un abrazo.
Seguiré demostrando sentimientos, aunque los de ahora se empeñen en que eso es en vano.
No soy orgullosa, ni escucho a los ingratos.
Y gritaré siempre bien alto, que el amor a medias no existe.
El amor, está en el aire, y se percibe.
Y se da o no se da.
Pero al final, todos queremos sentirlo muy dentro.
Nos gusta sentirnos queridos.
Envueltos.
Y hasta el más solitario individuo muere por recibir en la noche, un beso lento,
de esos que te sacan una sonrisa, y te dejan completo.
By Miriam Giménez Porcel.

Declaración a ratos


-Si yo no te quisiera, lo sabrías. Ay, madre mía Marcela, si lo sabrías! Así que valorame estos ratos.
Porque hombre que no quiere, no respeta. Aparenta. Pero no te llena. Embellece a tus andares, pero no protege tus espaldas.
-Si tú no me quisieras amado mío, no estarías. Ay, madre mía, qué lejos serías!
Porque no hay mujer que quiera a su costado un trasto. No te encontré en el rastro. Ni te busqué en esquinas. Eres hombre a mi lado, porque soy mujer que te deja estarlo.
-Si yo permanezco aquí, es porque te amo, porque estar con alguien obligado es lo mismo que vivir soñando eternamente que llegue el día en que me enamores con tus actos.
Enamoran las personas. Que son bellas por sus aspecto, pero lo que es bello es lo de dentro.
Eso es lo que veo en tu mirada, mi Marcela del alma.
-Eso es lo que creo que ves en mi persona. Una belleza escondida tras otra, descarado.
-Bajo el mismo manto. Frente al mismo infierno te comería a besos, Marcela. Es lo que yo siento.
Y no tengo miedo a morir en el intento de convencerte cada día que te quiero.
-Si tú no me quisieras, amor mío, no estarías. No seríamos. No cabría otro intento. Ni tu eres mío, vida mía. Ni yo lo seré en la vida.
Ven y siéntate a mi lado y repite que me amas. Ese modo tuyo de cantarlo. Que me encanta. Después de tantos años, aun me gusta escucharlo.
-Te amo, Marcela. Aunque no lo creas. Y ni tu eres mía, ni yo lo seré en la vida, pero si tú mueres, yo detrás tuyo muero. Y eso no lo verás. Pero te juro ahora mismo. Que eso es tan cierto como los años que te llevo amando. Te lo digo cantando, rezando o como me pidas escucharlo.
-No es necesario. Permanece sin más. Rózame de vez en cuanto. Estate atento a mis actos. Si caigo, no dejes que me haga daño. Cae tu conmigo, para que yo caiga en blando. A mi edad ya no me llenan los halagos, me llenan los actos, siempre serás mi eterno enamorado..... sigamos recordando, el primer beso, nuestro primer abrazo, que eso siempre queda. Seguir recordando.
By Miriam Giménez Porcel. Para El Poder de las Letras.




martes, 18 de julio de 2017

Yo me gusto


Por que la sonrisa es mi arma. 
Y los abrazos las palabras, que lo dicen todo.
Porque se sienten y no se habla. 
No hay que justificarse.
No hay que demostrar nada.
Porque se aprieta fuerte, en el instante preciso que se necesita sentirlo. 
Y eso es lo que vale. Lo presente.
Porque debo olvidarme de los estereotipos. 
Sentir que lo que se ve es lo que se tiene. 
Y potenciarlo.
Y no desear otro cuerpo, ni otra altura, ni otro cabello.
Ni siquiera otro culo.
Porque si yo no me quiero, no habrá quien pueda hacerlo. 
Ni manera de convencerlo. 
Repetir cada mañana, yo me gusto.
Este es el lema propuesto.
Ser feliz con lo qué somos, cómo somos, quiénes somos.
Existe una eficaz terapia.
Mírate al espejo cada día, sonríe a carcajadas y repite conmigo:
Me quiero, me gusto, soy único.
Y salir a la calle dejándose en casa el orgullo, la envidia, llevándose a cuesta sólo las ganas de comerte siempre el mundo.
By Miriam Giménez Porcel.  Para: http://elpoderdelasletras.com/yo-me-gusto/

 

lunes, 10 de julio de 2017

Quiéreme


Quiéreme como tú quieras, como tú sepas, como tú puedas, cómo tu entiendas que es el querer. 
Pero no me engañes.
Quiéreme en silencio, sin los gritos, ni las necedades, sin sentidos de incultura,
quieréme con todas las verdades. 
Que se vea en sonrisas.
Que se observe ese orgullo que se siente, cuando miras al que quieres. 
Cuando escuchas sus palabras. 
Cuando asientes mientras habla. 
Y te pierdes en su rostro, en sus facciones, en sus modos.
Prácticamente no oyes nada, estás en una nube, y le admiras. 
Y lo amas.
Quiéreme así, como te digo. 
Sin miramientos. 
Porque eso se sabe si sí o si no.
Cuando se mira a la cara. 
Y si no me quieres no me huyas, no me ignores. 
No me tientes con hipocresías, o medias verdades. 
Dímelo  la cara. 
No te gusto, no me quieres, no te lleno, no deseo ese cuerpo, ni esos labios, esas manos que acarician, no las siento. 
Dímelo a la cara.
Para dejar de perder el tiempo. 
Porque duelen las verdades.
Pero duele más una mentira, larga, mantenida en el silencio. 
De esas que se asimilan, que se sienten porque no se siente. 
Que se lloran, aun sin lágrimas, y persiste en el ambiente.
Quiéreme siempre con esa mezcla de placer, cariño y suerte, de estar
con la persona que tú quieres.
By Miriam Giménez Porcel. Para http://elpoderdelasletras.com/

martes, 4 de julio de 2017

Sentémonos, sintámonos


-¿Y si nos sentamos y lo hablamos todo?
-¿Y si nos sentimos ridículos?
-¿Y si ni sentamos cimientos, ni llegamos a ningún acuerdo?
-Tengo miedo.
Mucho, de todo. De lo nuestro.
-En el amor no hay acuerdos, ni cimientos, ni ridiculeces que den miedo.
Valioso el momento de sentarnos a sentirnos y dejar de buscarle problemas a los encuentros.
Tengo el don de hacerte feliz.
Tú, el misterio que busco para ayudarme a seguir. 
Envolverte, engañarte y empaparme de ti.
¿Y si nos sentamos, nos sentimos y nos vivimos todos?
Déjame contagiarte mucho. 
De las risas, de los lloros, de las ganas, de los logros. 
Basta de distancias, de silencios.
¿Y si nos sentamos a contemplar el paraiso?
Ese que todos tenemos y nunca vemos. 
Y está siempre, justo enfrente.
A unos metros.  
By Miriam Giménez Porcel. PAra: http://elpoderdelasletras.com/

lunes, 26 de junio de 2017

Sonríes


Sonríes, y muero.
Te miro y yo también sonrío.
Y no lo disimulo.
Me estremezco.
Con la comisura de tus labios sonriendo.
Perfectos.
Alzados, frente a frente, preparados para ser besados.
Y los muerdo.
Te tiento lento.
No voy a dejar que esa sonrisa caiga.
No dejaré de provocarte de nuevo.
Jamás.
Tus besos. Mis besos.
Sonrisas.
Cómplices de lo nuestro.
Desprevenido, por la espalda.
Te muerdo.
Masajeo lento.
Caerás en el juego.
Sonríes y me alegro.
Te tengo.
By Miriam Giménez Porcel para: http://elpoderdelasletras.com/